miércoles, 13 de enero de 2016

Artritis tratamiento con medicina natural y ortomolecular





Artritis: tratamiento con medicina natural


Existen más de 100 formas diferentes de enfermedades reumatológicas; la artritis es una de ellas. Se trata de una condición de tipo crónico degenerativo cuyas principales manifestaciones son la inflamación y el consecuente desgaste de las articulaciones, por de más, dolorosas e incapacitantes.


Antiguamente, se decía que el surgimiento de estas patologías era desconocido. Sin embargo, hoy la ciencia ha avanzado a grandes pasos y se ha podido establecer por dónde es necesario atacar el origen de la enfermedad para tratarla y lograr el bienestar del paciente.

Necesitamos una mirada global que analice el estado nutricional y que favorezca los procesos bioquímicos a través de los controles moleculares; todo eso lo ofrece la medicina integrativa, asegura el doctor Arturo O’Byrne Experto en Medicina Biológica y Homotoxicología.


Intervención ortomolecular 


La medicina ortomolecular considera que las enfermedades se producen por desequilibrios moleculares y que estos se pueden corregir mediante la administración de las moléculas nutritivas adecuadas en el momento correcto.
La nutrición ortomolecular analiza el comportamiento celular, la manera en la que la célula absorbe los nutrientes y cómo los utiliza para determinar qué tipo de dieta es la más indicada para el mantenimiento de la salud celular y la prevención de la enfermedad.






Partiendo de esta premisa, la medicina integrativa combina lo más efectivo de la medicinaconvencional, con el tratamiento holístico individualizado y suplementos naturales que ayudan a la regeneración del cartílago dañado y trabajan en la reparación de los daños que causa el dolor de la artritis.





Para buscar el equilibrio celular en el caso de las enfermedades reumatológicas se debe:
 
  • Consumir poco sodio. 
  • Reducir la sal.   
  • Evitar los productos lácteos.   
  • Eliminar los productos envasados, procesados y embutidos. 
  • Consumir mucho potasio.  
  • Consumir suficiente magnesio.  
  •  Regular el consumo de calcio.  
  • Incrementar la ingesta de verduras y cereales integrales.  
  • Consumir suficientes microminerales, tubérculos, frutas, legumbres y frutos secos. 
  •  Evitar el tabaco, la polución, los aditivos y los antibióticos.  
  • Consumir alimentos biológicos.  
  • Incrementar el consumo de antioxidantes (uvas y zanahorias, por ejemplo)  
  • Evitar los azúcares y carbohidratos refinados.